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03.09.2022

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Es 3 de septiembre de 2022 por la mañana, y todavía quedan dispersas algunas salpicaduras de la llovizna del alba. Atrás quedan los rigores del calor de un agosto muy seco. Ya ha refrescado y todos esperamos un inicio de curso más suave. Algunos, incluso, añoramos una lluvia mansa reconstituyente. La mañana se presenta bajo buenos augurios, una temperatura suave y un cielo entreverado de nubes y claros.

Hay ambiente en la ciudad, pero con una fiesta más de casa y menos de escaparate. Comienza las Euskal Jaiak, recuerdo de aquellos viejos Juegos Florales o Éuskaros de fines del XIX y principios del XX. Hoy el plato fuerte es el Sagardo Eguna. Además es víspera de regatas. La mañana viene adornada por presagios del inminente otoño.

Nuestra Cofradía presenta a la ciudad su concurso-exhibición de variedades autóctonas de tomate. Es ya una actividad que se está consolidando. Tras la pandemia, el año pasado se celebró un concurso casi clandestino en el que apenas hubo participantes. Una especie de miedo corre entre los organizadores más pesimistas. No sabemos cómo reaccionarán los hortelanos. Nuestros cofrades Rosana Rodríguez, Jon Begiristain y Modesto Lasa vienen provistos de hermosos tomates de sus huertas o de las de sus vecinos. El que unas talogiles de Leitza hayan ocupado nuestro solar del pasado año acrecienta los temores de alguien. Sin embargo, hete ahí que Donostia Festak nos ha preparado dos buenas carpas con diez mesas y sillas, al otro lado del kiosko del Boulevard.

La Cofradía tiene una comisión de tomates que ha venido trabajando a lo largo del año, un poco entre las tinieblas pospandémicas. Este año por primera vez se repartieron plantones de diferentes variedades de tomates, allá por primavera. Se recogieron los emails de los hortelanos y han sido oportunamente convocados. Una buena cosecha nos hace acreedores de auspicios más positivos.

La recepción comienza a las 10.30, y ya hay buenos tomates presentados cuando todavía no se han desplegado las mesas. Ay, ¡sorpresa!, los tomates empiezan a llegar y llegar. Las 20 fichas preparadas por nuestro diligente secretario Carlos Arruebarrena no bastan: hay que imprimir más. Una ola de concursantes y tipos de tomate, hasta 30, perimetra las mesas por sus dos lados. La gente acude a mirar y conversar en torno a ellos. El ambiente es amable y los cultos hortelanos conversan y admiran las variedades: Aretxabaleta, Pikoluze, Igeldo, Mendigorria, Loidi... Aparecen también variedades de difícil clasificación.

Cumplimentan las fichas Rosana Rodríguez y Onintza Mokoroa: no dan abasto. Mientras, Modesto toca el txistu y el tamboril o se arranca con la alboka que nos trae aires antiguos de la zona de Arratia. Teodoro Ruiz Iriarte ha venido con una especie de corto clarinete agudo que llama requinto: se atreve con todo tipo de pasacalles y canciones populares. Nuestros músicos se aventuran incluso con difíciles duetos.

A las doce se cierra la recepción. Comienzan las labores para su evaluación. El cofrade Iñaki Cercadillos se desvive en una fatigosa tarea de trasiegos y cortes de los frutos. Seis cofrades forman el jurado, tres dúos: Ujúe González e Iñaki Gorrotxategi; Rosana Rodríguez y Luis Mokoroa; Jon Begiristain y el que esto firma. Cada pareja se centra en diez concursantes y de ellos surgen tres candidatos. De los nueve resultantes saldrá el podio de honor.

Es una labor difícil. Algunos tomates, debido a las últimas lluvias y a lo avanzado de la estación, han perdido algo de su brillante presentación. Sin embargo, hay ejemplares extraordinarios. El nivel de nuestros concursantes es muy alto. Se ponderan la valoración externa, el olor, la textura y, sobre todo, el sabor hasta un total de 19 puntos como máximo. Primera y segunda vuelta. Las calificaciones pasan a manos de Carlos que se afana con su aritmética digital.

Mientras, el público disfruta de una degustación de tomate con aceite y sal. Nuestros músicos se afanan con sus marchas. Iñaki corta aquí y allá. Los jurados dan vueltas y más vueltas. Los tomates congregan a una pequeña multitud que ensombrece a las vecinas talogiles.

Tenemos Olimpo tomatero con premios y diploma. Onintza con su megáfono proclama como vencedor a Igor Ortega con la variedad Pikoluze. El segundo premio va a manos de Lide Mujika con Loidi. El tercero, hacia el paciente Santiago Julián Valiente con Corazón de Buey. Aplausos, vino y diplomas para todos. El vencedor tomará parte en la comida de San Martín, nuestro patrón.

Es hora de retirar trastos y de llevarlos a la Cofradía. El autorizadísimo Audi blanco de Carlos se encarga de la tarea ayudado por el resto.

Son las tres y comienza la comida en la Cofradía. Tomate en ensalada, cómo no; gorringos (Amantita Césarea) en láminas crudas con aceite; sopa de pescado; bonito encebollado con pimiento verde; pantxineta; café y algún chupito. Haritz lo borda y Amaia lo sirve con paciencia ejemplar.

A los postres, Teodoro, un navarro de Cáseda pero con acento de Azkoitia, se arranca con aires cultos de Guridi y otros más populares. Conserva fuelle juvenil.

El ambiente es alegre, pues el concurso ha sido un éxito. Los visitantes del Museo Diocesano nos miran con asombro. Teo se permite tocar el waltz no 2 de Dimitri Shostakóvich. Miro hacia el ábside de San Telmo y hacia el cielo entreverado del atardecer y me imagino entre los canales de un San Petersbugo que, vistas las cosas, quizás nunca vea. O vete a saber.

Pedro Berriochoa Azcárate

De la RSBAP

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Txapeldun Igor Ortega con un Picoluce.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

2º clasificado Lide Mujica con variedad Loidi.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

3º clasificado Santiago Julian Valiente con un corazón de buey.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Rosana y Onintza recibiendo a los participantes.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Público y participantes visitando la exposición.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Iñaki Cercadillo y Onintza Mokoroa preparando los platos para el jurado.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

El jurado cumpliendo su misión.

Exposición y concurso de tomates autoctonos

Modesto Lasa y Teo Ruiz amenizando la espera del fallo del jurado.