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21.07.2013

Virtudes de la dieta mediterranea

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Artículo de Juan José Lapitz publicado en su sección "Saber y Sabor" de "El Diario Vasco" del  20 de julio de 2013.

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Declarada Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad en 2010, la dieta mediterránea ha visto aunmentar sus virtudes cardiosaludables desde que hace unos meses, el estudio Predimed, publicado por "Journal of Neurology", añade su efecto protector sobre las funciones cognitivas del cerebro en las personas mayores, es decir, que lo mantiene en forma y, de alguna manera, previene su deterioro, poniendo límites al avance del temido alzheimer.

Pero ¿en qué consiste la dieta mediterránea" Es tanto una forma de vivir como de alimentarse. Ante una evidente relación entre la salud que gozaban algunos pueblos mediterráneos y sus hábitos vitales, se hizo su primer estudio en 1948 en la isla de Creta, en una población eminentemente rural, en la que las tareas del campo se realizaban a mano y que, por tanto, requerían un importante ejercicio físico y que, a falta de recursos económicos, consumía su propia producción.

Hagamos un pormenorizado estudio de los productos más comunes de las regiones bañadas por el Mare Nostrum, que son la base de la dieta alimenticia. En primer lugar destaca el empleo del aceite de oliva como grasa principal (en casos única), añadida en aliños, guisos y frituras. Sigue en importancia el abundante consumo de verduras y frutas (estas últimas mejor tomadas crudas y en ayunas o con el estómago poco lleno). A destacar que la cocina mediterránea se basa en salsas en las que emplean pimiento, tomate, ajo, cebolla y frutos secos (picadas, romescus,...). El aporte energético proviene del consumo de cereales y gramíneas, pan de harina de trigo y abundantes platos de pasta (una de las bases de la cocina italiana) y arroz (característico del levante español). Consumo preferente de pescados, y entre estos los llamados azules o grasos (atún, sardina, anchoa, txitxarro, verdel,...) Restringir la ingesta de carnes rojas. Tomar a diario productos lácteos, a este respecto la llamada "dieta griega", muy similar a la que nos ocupa, hace especial hincapié en el yogur, que allí se emplea como ingrediente básico de multitud de salsas y ensaladas.

Por último, señalemos que por imperativo religioso, en los países islámicos se bebe agua, pero en los que predomna el cristianismo, el vino es la bebida natural y según la "paradoja francesa", proporciona beneficiosos efectos. Se debe tomar con regularidad, preferentemente durante las comidas y en cantidad moderada.

Virtudes de la dieta mediterranea