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27.10.2013

Ñoras - Juan José Lapitz

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Artículo de Juan José Lapitz publicado en su sección "Saber y Sabor" de "El Diario Vasco" del  26 de octubre de 2013.

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Ezpeleta celebrará mañana su gran día de exaltación del pimiento. Toda la bellísima localidad laburdina se verá engalanada con rojas ristras, habrá multitud de puestos donde se podrán adquirir, secos o reducidos a polvo, para dar sabor y ese agradable toque de picante a los guisos, en los restaurantes se servirá la típica axoa, y por las calles desfilarán las cofradías que acudan a la llamada de la anfitriona, la del Piment d´Espelette.

El aspecto físico de los frutos nos recuerda algo a los pimientos choriceros que se cultivan en nuestras huertas, principalmente las vizcaínas que, además de como su nombre indica, sirven para condimentar los productos de la matanza, su pulpa, una vez remojados, es indispensable para elaborar el primer plato internacional de la cocina vasca: el bacalao a la vizcaína.

De la misma familia que los anteriores, pero de una forma más voluminosa y redondeada, ahora ésta en sazón, en tierras sureñas, la ñora un pimiento que se seca en esteras, sobre la arena, que hace las mismas funciones que los anteriores y que tiene su historia. En el trabajo "Agape gastronómico. La cocina del mestizaje en la Vega Alta del Segura", obra de Juan Ángel España, fundador de la Academia Gastronómica murciana, el autor dice: "El pimiento de bola (la ñora) es introducido en España por Cristóbal Colón en marzo del año 1493. Tras su desembarco en Palos, Colón se dirigió a rendir la conquista a los Reyes Católicos. Antes de esta audiencia cumplió un voto emitido con un grave peligro en Indias, acudió ante la virgen de Guadalupe a depositar un cirio en acción de gracias. Con toda probabilidad Colón depositó semillas de la nueva especie en este monasterio regentado por los frailes jerónimos, quienes lo pasaron primero al de Yuste y luego a otro que tenían en Murcia, llamado de La Nora, siendo bautizado con este nombre".

Noemi y Pepe, activos restauradores de la zona (H. Rural El Sequet, en Pinoso, Alicante), preocupados por su su tierra y sus productos, me aclaran que el citado monasterio está situado en el municipio que antiguamente se llamaba Tomillojo, y posteriormente Añora, de la voz árabe que hace referencia a la noria, para regar los campos, que aún subsiste en el lugar.

 

Ñoras - Juan José Lapitz