Hemeroteca

13.10.2013

Mirando al cielo - Juan José Lapitz

*************************************************************

Artículo de Juan José Lapitz publicado en su sección "Saber y Sabor" de "El Diario Vasco" del  5 de octubre de 2013.

*************************************************************

En lugares como el nuestro, en que nuestra vida está fuertemente ligada a la climatología, nos pasamos mucho tiempo mirando al cielo y bien cierto es que nuncan llueve a gusto de todos. Mientras los dueños de terrazas y veladores temen los chaparrones, que en un par de minutos ponen en desbandada a los clientes (algunos aprovechan el tumulto para irse sin pagar), los que tienen confortables comedores en el interior suspiran suspiran por los días entoldados, que invitan a sentarse al abrigo y disfrutar de una buena mesa, en lugar de tenderse en la playa.

En esta época del año quienes más miran al cielo son los agricultores. Deberían estar en plena campaña de recogida de la uva, pero la cosecha viene tardía,me informan que las "ondarribi zuri y beltz" y productoras del txakoli de Getaria, así como los de dominación de Bizkaia y Araba, comenzarán a recogerse en torno a la Virgen del Pilar.

En La Rioja, incluida la zona alavesa, la vendimia se ha retrasado entre dos y tres semanas, debido a las lluvias y frío primaverales. Esas lluvias y las que han caído el pasado mes de septiembre han hecho que el grano engorde, lo que no es bueno para la calidad, además esa humedad ha provocado brotes de brotitis, cuyo desarrollo dependerá de si los próximos días son lluviosos o soleados.

Mirando al cielo me quedé la semana pasada cuando en un establecimiento especializado en ostras (magníficas por cierto), la patrona , ante mi demanda de vino de Alsacia, me respondiera: "Los vinos alsacianos no maridan bien con las ostras". En aquella región vinícola acostumbran a poner en las etiquetas en caracteres destacados la cepa de la que provienen, bien es cierto que un afrutado Gewurztraminer o un espumoso Pinot blanc desvirtúan el genuino sabor del marisco, pero para mí el Riesling, seco y de gran viveza, las acompaña casi tan bien como un champagne brut.

Viendo caer las estrellas en el firmamento de Londres, percibo, como en un sueño, la doble buena labor de Juan Mari Arzak y su equipo, que no solo sabe darle un toque personal a su restaurante, sino que lo dota con personal de la casa. En el restaurante Ametsa del Hotel Halkin by como al que acaban de otorga una estrella Michelin, trabaja como jefa de repostería la joven hondarrabitarra Estitxu de la Fuente, una promesa, pronmta a consagrarse.

Mirando al cielo - Juan José Lapitz