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29.12.2013

Hablemos de Champagne - Juan José Lapitz

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Artículo de Juan José Lapitz publicado en su sección "Saber y Sabor" de "El Diario Vasco" del  28 de diciembre de 2013.

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Los momentos que preceden y suceden al advenimiento del nuevo año son propicios para brindar con champagne, término internacional que, para el vulgo, en muchos casos encubre vinos y sidras espumosos. Hoy dedicoestas líneas al verdadero vino francés.

El champagen es un vino que debe su nombre a que se elabora en la región de Champagne, a unos 200 kilómetros al noroeste de Paris, cuya ciudad más importante es Reims. Las 34.000 hectáreas de terrenos ondulados, de suelo cretáceo  y bien irrigado, están plantadas (para tener derecho a la D.O.) con vides pinot noir (38%), pinot meunier (35%) y chardonay (27%), que casi milagrosamente fructifican y maduran a una temperatura media anual de 10º. La característica principal del método champenoise al que se somete el vino es que éste sufre una segunda fermentación en botella, que es el que le confiere la espuma.

Salvo el champagne de añada (llamado milesimé), que puede mejorar en botella, el resto debe beberse en el momentoen que sale a la venta, ya que con el paso del tiempo declina rápidamente.

Debe conservarse en lugar fresco (la temperatura ideal es 12º) y manteniendo la botella tumbada, con el fín de que el líquido esté en contacto con el corcho y éste no se seque. No es conveniente tenerlo mucho tiempo en el frigorífico. Estos consejos, y los que a continuación indicaré, son también válidos para el cava.

La temperatura ideal para beberlo oscila entre los 6-8º. Para poder mantenerla durante todo el servicio, se aconseja conservarlo en una cubitera con hielos y agua que cubra totalmente la botella. Para mejor apreciar la fina burbuja se aconseja servirlo en copas de cristal transparente, sin dibujos, ni coloración alguna,  en forma de tulipa, con cuerpo alto y boca estrecha. Se recomienda mantener la copa en el frigorífico antes de comenzar al servicio y escanciar poco líquido cada vez, para evitar que se caliente.

Hay que tener presente que en un comedor que esté a 25º, la temperatura de estos vinos subirá a razón de dos grados por cuarto de hora, con lo que corremos el riesgo, si no tenemos cuidado, de acabar bebiendo un caldo.

Con la copa en alto, siempre cogida por el pie, deseo a todos mis lectores Urte berri on.

Hablemos de Champagne - Juan José Lapitz