Gastronomiazko Euskal Anaiartea - Cofradía Vasca de Gastronomía

Cata de cervezas de Etxeko Bob’s Beer
27.01.2011

O de una cata glotona arquetípica que tuvo lugar el 27 de enero y que fue organizada por el cofrade Xabier de la Maza y The Glutton Club en la que confluyeron caldos de cebada fermentada y productos de la región aderezados, como siempre, con la agradable compañía de Fellow Beer-Lovers.

Aah… ¡Qué decir sobre el isotónico de cebada que no se haya dicho ya! Resulta complicado verbalizar sensaciones placenteras como las que proporcionó la cata del jueves pasado. Tuvimos la oportunidad de maridar las excelentes cervezas que produce Bob Worboys en Hasparren junto con productos de Maisor, queso de los hermano Aranburu de Idiazabal, queso Mendiko Gazta, txistorra de Mahala y tejas y cigarrillos de Casa Eceiza.

Las cervezas de Bob son excepcionalmente buenas por varios motivos. Dejando a un lado la pasión y dedicación que destila en cada botella, Bob, en lo que él mismo denomina como alquimia, solo usa productos naturales y emplea procesos que respetan tanto tradiciones cerveceras alemanas e inglesas como a la materia prima y el producto en sí.

Prueba de ello es que sus cervezas carecen de un filtrado excesivo o de un proceso de esterilización que mataría las levaduras naturalmente presentes en ella. Como resultado, estamos ante un producto vivo, lleno de aromas y sabores que, por desgracia, no es fácil encontrar en el mainstreamcervecil actual.

Además, Bob produce sus cervezas con sentido común: produce localmente para un consumo local y sin pretensión de hacer más de lo que puede con la infraestructura de la que dispone. A cambio, se dedica plenamente a la tarea y controla el proceso de producción de principio a fin, empezando por la selección de maltas y lúpulos hasta la distribución final de la mercancía.

Las cervezas de Bob hay que tomarlas en buenas condiciones, como el buen vino. Dado que en el proceso de embotellamiento no se introduce apenas CO2 en la botella, se deben servir gentilmente y de manera continuada, para no perder gas carbónico. En función del tipo de cerveza – entre los 6 que produce – sería aconsejable una temperatura de degustación diferente aunque, en resumen, podríamos hablar de “temperatura ambiente” para todas ellas excepto para la blanca de tipo alemán, que puede ser consumida a menores temperaturas.

Durante la cata informal pudimos probar los seis tipos de cerveza que Bob produce:

Blonde

Tipo rubia europea, al estilo de las Pale Ales inglesas. Tiene tres maltas de cebada y trigo y lúpulo alemán y esloveno. Siendo como soy total fan de las triples europeas, ésta es mi cerveza favorita. Es una cerveza muy completa, con mucho cuerpo y empaque. Destacan sobre todo en aromas cítricos, cosa poco común en cervezas de este tipo, que suelen tender a predominar en amargor. Especialmente recomendada para los amantes de las abadías belgas como las Trapistas o de Leffe, por ejemplo.

Blanche

Tipo alemana de trigo (Hefeweißbier). Tiene dos maltas a 50-50 de cebada y trigo y lúpulo alemán. Esta es la cerveza que más podrán reconocer los neófitos cerveceros ya que está bastante de moda gracias a otras más comerciales como la de nuestros amigos los germánicos monjes Franciscanos y Paulinos (Franziskaner Paulaner). Cabe destacar que en la blanca de Bob se pueden disfrutar los sabores del trigo y la levadura de una manera mucho más patente que en sus contrapartidas comerciales.

Brune

Tipo stout seca, como la que se puede tomar en Dublín. Tiene dos maltas de cebada, copos de cebada y dos variedades de lúpulo. Si bien no es tan densa o melosa como uno podría esperar de una cerveza de este tipo, no hay que dejarse llevar por prejuicios. Esta cerveza oscura, casi negra, proporciona una avalancha de sabores y aromas que sólo los entendidos podrán disfrutar con plenitud. No es, ni mucho menos, una cerveza “de entrada” para inciarse en el magno arte del consumo de cerveza artesanal. Os advierto que después de tomarse una Brune, una Guinness os parecerá agüita fresca de manantial. Esta cerveza me gusta especialmente porque, como la Blonde, sirve para romper absurdos clichés sobre la clasificación de las cervezas por su color.

Noël

Tipo lager. Es una cerveza que se hace en Alsacia por navidad. Tiene cuatro maltas de cebada (torrefactada) y dos variedades de lúpulo. La preferida por los juerguistas navideños, debido a su alta graduación alcohólica aunque no la tengo dentro de mis cervezas favoritas precisamente por ello. A mitad de camino entre el equilibrio de la Blonde y la variedad de sabores de la Brune, destaca el matiz dulce que proporciona la malta torrefactada (tostada y caramelizada).

Pimont

Se trata de una Blanche aromatizada con pimiento (picante) de Mendionde. Tiene tres de maltas de cebada y trigo, una variedad de lúpulo y pimientos picantes. Una de las dos cervezas experimentales de Bob, especial para sorprender a invitados con un maridaje adecuado. No es el tipo de cerveza que bebería a diario, pero me parece una apuesta más que interesante. Ojo, pica.

Fumée

Tipo Rauchbier alemana (ahumada). Tiene cinco maltas de cebada incluyendo variedades de malta ahumada y una variedad de lúpulo. La segunda de las cervezas experimentales de Bob. En este caso, se trata de una cerveza ahumada muy original. Se trata de otra cerveza difícil de degustar, solo apta para cerveceros de pro. Además, Bob trajo una sorpresa: una cerveza producida hace cuatro años con arándanos. Dice que no fue precisamente un gran éxito, pero a nosotros nos pareció sorprendentemente fresca y agradable, con unos matices amargos de arándano muy originales.

Aunque no eran los protagonistas de la jornada, destacaron como siempre las anchoas, en vinagre y salazón, y el verdel en vinagre de Maisor y los quesos jóvenes, semi-curados y ahumados de los hermanos Aranburu y otros de Idiazabal con los que pudimos acompañar las cervezas en la  Cofradía Vasca de Gastronomía.

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