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12.08.2019

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

La Cofradía Vasca de Gastronomía volvió a protagonizar el arranque de la Semana Grande donostiarra.

 Ante miles de espectadores, Onintza Mokoroa prendió la mecha de la fiesta y tamborreros y txiribiteros animaron el gran día.

 Sábado 10 de agosto de 2019, siete de la tarde, patio del Ayuntamiento de Donostia frente a los Jardines de Alderdi Eder, un escenario magnífico para un momento especial. Arrancaba un año más la Semana Grande donostiarra. En un costado un estrado marrón con el cañón dispuesto, preparada con la larga mecha Onintza Mokoroa, encargada este año de darle fuego a la fiesta, a su lado Elías Arruebarrena, con quien comparte ese honor alternativo de artilleros, heredado el pasado año del gran Luis Mokoroa, presidente de la Cofradía y que siguió de cerca los acontecimientos, aunque como me decía “un poco extraño vestido hoy con camisa y con mis nietos para acceder al ayuntamiento mientras abajo estaba el cotarro en el que me tocó lanzar el cañonazo desde la primera edición de 1993”. Le acompañaba su esposa Arantza González, que por fin podía compartir junto a su marido una tarde así en que la climatología también echó una mano, después de los chaparrones de la mañana y los que se anunciaban para los días siguientes. Esa tarde, aunque nublado, pero el tiempo no entorpeció el precioso momento. En esa amplia balconada del ayuntamiento mucha gente, también otros miembros de nuestra familia de la Gastronómica como Marilu Aizpurua, con la amoñi Maritxu, inasequible al desaliento y con una vitalidad tremenda a sus 84 años, todos y todas atentas a lo que pasaba a lo que alcanzaba su vista.

Junto al estrado del cañón, el batallón de Honores de la Cofradía Vasca de Gastronomía, con los soldados ingleses y franceses y la compañía de Txiribiteros, sentados los componentes de la banda Ilunbe y un poco más al centro un largo estrado en el que se apelotonaban junto a las mujeres de la Real Sociedad de Fútbol y Hockey los miembros de la corporación municipal y el coro de Eskola para entonar entre todos el “Artillero” que esta vez fue “Artillera”.

Onintza y Elías habían abandonado poco antes de finalizar la interpretación del “Artillero dale fuego” sus puestos de mando en tambores y txiribitos para proceder al momento mágico en que tras un redoble adecuado Onintza prendió la mecha que provocó el mayor estallido de los años que participo en este acto. Pronto, el nuevo presidente de Urgull Histórico, Francisco Alvárez Francés explicaba el motivo de ese quizás estruendo más potente: “Todo proviene de la pólvora, llegada de un lugar bien trabajada y sobre todo muy prensada”. Estaban también felices los miembros de Urgull Histórico con el secretrio Iñaki Gurmendi, el cargador Manuel Martín Peleteiro y el oficial de la tropa, David de Vega, que acompañaban desde lo alto el momento del cañonazo. Abajo, el resto del grupo también haciendo las delicias de los asistentes con sus disparos al aire de Donostia.

Y todo esto, con un gentío impresionante, que colapsaba los Jardines, con la presencia también espectacular de los Gigantes y Cabezudos de la compañía Itzurun, que tampoco perdieron detalle de todo lo que pasaba en aquel inmenso estrado.

 

Abrimos la fiesta

 Un año más, la Cofradía Vasca de Gastronomía, la magnífica sociedad de la subida al Castillo, fue la gran protagonista de un momento tan especial para Donostia. Para cumplir con ese evento, partimos a las seis de la tarde, perfectamente uniformados desde la Plaza de la Trini, donde empezó a acumularse gente expectantes con lo que esta a punto de iniciarse.

Con el gastador Jorge Gravalos acompañando a nuestras abanderadas Olga Millán y Maider Zabaleta, con las enseñas blanca y azul de Donostia y la verde de la Sociedad, al frente, el desfile lo conducía nuestro Tambor Mayor, Elías Arruebarrena, seguido del sargento Carlos Arruebarrena y el resto del numeroso batallón. Con uniforme inglés Pedro Charton y sus espectaculares redobles, Alejandro Olondris, Jokin Larrañaga, Kiko Gobantes (gran remero también), Lander Irazusta y yo mismo. Nos seguían los amigos franceses con Jon Tadeo, Ricardo Amado, David Rosado, Jon Sáez, Alejandro Miranda, Peio Arribas, Elías Arruebarrena, Francisco del Campo, Andoni Montesinos y Mikel Larrañaga, el faro de cierre por su estatura.

Tras la banda dirigida por el amigo Fran, Onintza Mokoroa conducía una numerosa compañía de Txiriribiteros, una veintena de hombres y mujeres de todas las edades que también ponía buen sonido y color al desfile. Al lado de Onintza, Lide Mujika, Susana Ubillos, Ujué González, Amaia Gracia, Amaia Insausti, Miriam Arruebarrena, Joxe Arruebarrena, Nora benegas, Leire Larrañaga, Begoña Berakoetxea, Idoia Lizarraga, Desi Quiroga,Ainhoa, Amaia Arruebarrena, Maitane Pikabea, Coro Jiménez, Jaione Amado, Sandra Pérez Mosso, Irune Etxeberria Uribe y Yolanza Zabala.

 

Desfile y cañonazo

 Recorrimos algunas calles de la Parte Vieja antes de alcanzar a la hora prevista el Boulevard Donostiarra y el lugar asignado en el ayuntamiento, donde a pocos minutos del cañonazo ensayaban las mujeres de la Real la interpertación del “Artillera dale fuego” con el que animaban a Onintza al momento mágico de dar fuego al cañón. Una vez iniciada la fiesta con la salida de millones de confetis por diferentes cañones, la protagonista se mostraba muy feliz: “He sentido mucha alegría en el momento del cañonazo, me he sentido la representante de tantos y tantas donostiarras que tenían ganas de que empezara la Semana Grande. Ha sido una gran felicidad para mi, como ver realizado un sueño”. Onintza atendía a los medios con una amplia sonrisa porque la ocasión lo merecía.

Así que cumplido el cometido del cañonazo, el desfile se abrió camino entre la multitud para seguir camino, con parada técnica habitual frente al Mesón Martín, donde compartimos con Gigantes y Cabezudos unos minutos bonitos. Y uno muy especial, al menos para mi lo es cuando pude abrazar al amigo Javier Ubillos, que nos rindió visita. Para mí ha sido un compañero imprescindible desde que aterricé en esta magnífica familia de la Gastronómica. Nos decíamos tanto sin tener que hablarnos, una mirada siempre nos bastó y como le echo tanto de menos porque su salud no le permite andar para arriba y para abajo como vamos con los tambores, ese abrazo fue muy fraternal y sentido.

Continuamos por la Parte Vieja, con parada en el gran referente que no es otro que la Plaza de la Consti donde hicimos sonar bien fuerte el Asisito o la Marcha de Deba, que junto a Granaderos, Luisito Bigotes, Gure Donosti o Gau Ibilera (Txispum) fueron agradables sintonías con cientos de móviles y cámaras de fotos que notamos que nos enfocaban.

Cumplimos escrupulosamente el horario y tras un viaje por la calle puerto nos acercamos a nuestra Sociedad donde son las señales horarias de las nueve, Carlos Arruebarrena hacía la tradicional foto de grupo y agradecía en nombre de la Cofradía su gran aportación a todos los participantes.

 

Cena de recuperación

 El punto de recuperación lo ponía un pernil que nos sentó maravillosamente, con otros aderezos gastronómicos en lo que nos acompañaron un año más, entre otras Luisi Liceaga, Mari Carmen Múgica o la amoñi Maritxu. Tampoco faltó el siempre activo Tomás Ugaldebere, presidente de Eskola que ya tenía nuevas ideas para el Gaztelu Eguna del 7 de septiembre en el que juegan tan importante papel, él además como alcalde que leerá las actas de Zubieta que son el fundamento principal de una fiesta que será otro gran acontecimiento. Antes, el 31 de agosto tampoco faltaremos a la cita. Es nuestro momento, el de la fiesta protagonizada por la Sociedad Gastronómica. Zorionak a todos y todas.

 

Tito Irazusta

Reportero dicharachero de acontecimientos varios

 

   

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Batallón de Honores de regreso a sus cuarteles.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Entrega de la mecha a la Artillera

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Encendiendo la mecha.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Txilibitos en la Plaza de la Constitución.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

La tropa francesa con Joaquin Martín del Mesón Martín

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Con los gigantes y Cabezudos.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

El cronista y sus compañeros de batallón con familiares.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

El histórico Ubillos con su familia y nuestra artillera.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

Abanderadas y gastadores con la Artillera.

Cañonazo anunciador de la Semana Grande Donostiarra

La familia Mokoroa en apoyo de la Artillera.